FAQ (Preguntas y respuestas)

Recomendaciones para todos los pacientes que estén en tratamiento antirresortivo y tengan que hacerse una intervención dental/oral.

¿Cuáles son los fármacos antirresortivos?

Son todos los bifosfonatos orales (alendronato, risedronato, ibandronato), bifosfonatos intravenosos (zoledronato) y denosumab.

Las principales marcas comerciales son:

  1. Alendronato: Fosamax, Fosavance, Soludronate, Adrovance, etc.
  2. Risedronato: Actonel, Acrel, etc.
  3. Ibandronato: Bonviva, Bondenza, etc.
  4. PROLIA y los biosimilares de denosumab.

 

La complicación que puede aparecer al estar en tratamiento con estos fármacos y realizarse una intervención dental, se llama osteonecrosis mandibular inducida por antirresortivos. Hay que saber:

  1. El riesgo existente de que aparezca es muy bajo. Está calculado que se sitúa entre 1 caso cada 10.000 a 1 caso cada 100.000.
  2. Influyen otros muchos factores como por ejemplo la toma de medicamentos llamados corticoides, consumo de tabaco, haber recibido radioterapia previamente, etc.
  3. No se debe interrumpir el tratamiento antirresortivo. Es mejor consultar a su médico.
  4. Es extremadamente bajo al realizarse los procedimientos dentales habituales, como extracciones dentales e implantes.

 

¿Cómo podemos disminuir aún más ese riesgo? Son solo 5 recomendaciones importantes.

  1. Visitar periódicamente a nuestro dentista.
  2. Tener una buena higiene bucal.
  3. No fumar.
  4. Disminuir la toma de bebidas azucaradas.
  5. Disminuir la toma de alcohol.

 

Para más información: https://www.sdcep.org.uk/media/hefd1mjp/sdcep-mronj-information-for-osteoporosis-patients.pdf

¿Cómo afectan las distintas dietas a la salud de tus huesos?

El hueso es un órgano activo que, en condiciones normales, está en constante renovación: se destruye y se forma continuamente. Este equilibrio entre formación y destrucción permite eliminar el hueso viejo y reemplazarlo por uno nuevo. Sin embargo, cuando este balance se altera —es decir, cuando la destrucción ósea supera a la formación— puede desarrollarse osteoporosis.

Para que este proceso se realice con éxito, el cuerpo necesita diversos nutrientes esenciales que se obtienen a través de la dieta, como proteínas, minerales y vitaminas. Estos interactúan entre sí para mantener unos huesos sanos. Por tanto, el déficit de un solo nutriente, por lo general, no compromete significativamente la salud ósea; del mismo modo, consumirlo de forma aislada no garantiza mejoras.

A continuación, analizamos algunas de las dietas más comunes y cómo pueden influir en la salud de tus huesos:

Ayuno intermitente. Consiste en abstenerse de ingerir alimentos durante determinados periodos, que pueden ir desde unas pocas horas hasta un día completo. Aunque puede ayudar a reducir el peso, actualmente no existen evidencias sólidas que indiquen un impacto negativo en la salud ósea, siempre y cuando se realice con moderación.

Dietas de restricción calórica. Son utilizadas habitualmente para perder peso. Sus beneficios son numerosos, y en general no afectan negativamente a los huesos, salvo en casos de dietas extremadamente estrictas mantenidas durante largos periodos.

Dietas vegetarianas. Existen tres tipos principales:

  • Vegana: excluye completamente los productos de origen animal.
  • Lacto-vegetariana: incluye lácteos, pero no huevos.
  • Ovo-lacto-vegetariana: incluye tanto lácteos como huevos.

Estas dietas reducen el consumo de grasas saturadas y colesterol, y aumentan el aporte de fibra, lo cual favorece la salud cardiovascular y metabólica. No obstante, pueden tener un efecto negativo sobre la salud ósea, especialmente la dieta vegana, al asociarse con una menor masa ósea y un mayor riesgo de fracturas, probablemente debido a deficiencias nutricionales.

Dietas hipercalóricas y ultraprocesadas. Las dietas ricas en azúcares, comida rápida o alimentos ultraprocesados se asocian con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y también osteoporosis. El consumo excesivo de azúcar deteriora la calidad ósea y puede limitar el desarrollo del pico de masa ósea en la infancia.

Dietas ricas en proteínas e hiperproteicas. Las proteínas son fundamentales para el crecimiento, el desarrollo muscular y el control del apetito. Una dieta rica en proteínas, si incluye suficiente calcio y vitamina D, puede proteger frente a la osteoporosis. Sin embargo, las dietas excesivamente hiperproteicas pueden causar acidosis metabólica, una condición que, si los riñones no logran compensar, puede perjudicar la salud ósea.

Dietas con alto consumo de lácteos y suplementos de calcio y vitamina D. El calcio es esencial para los huesos y se encuentra en productos lácteos, pescados, vegetales y frutas. La combinación de suplementos de calcio con vitamina D puede ser beneficiosa para prevenir fracturas, aumentar la masa ósea en la infancia, y mejorarla en mujeres postmenopáusicas, contribuyendo a prevenir la osteoporosis.

¿Qué hacer si sigues una dieta que podría afectar la salud de tus huesos?

Lo más importante es consultar con tu médico. Tras evaluar tu dieta, podrá valorar tu estado óseo y recomendarte medidas específicas para prevenir posibles complicaciones.

Para más información: Liu, X., Wu, Y., Bennett, S., Zou, J., Xu, J., & Zhang, L. (2024). The effects of different dietary patterns on bone health. Nutrients, 16(2289). https://doi.org/10.3390/nu16142289

Instrucciones a seguir para determinaciones de orina de 24 horas.

  1. Deberá recoger TODA LA ORINA EMITIDA EN 24 HORAS en un recipiente de plástico para orina de 24 horas (venta en farmacias). Este recipiente tiene una capacidad de dos litros y una escala indicadora del volumen recogido.
  2. El día que inicie la recogida a las 7:00 horas de la mañana orine en el WC desechando esa orina.
  3. A partir de ese momento recoja TODA LA ORINA durante ese día hasta las 7:00 horas del día siguiente incluyendo esta orina.
  4. Es muy importante que el envase de recogida de la orina se mantenga en lugar fresco.
  5. En caso necesario utilice un segundo recipiente si el primero resultara insuficiente para recoger toda la orina. Proceda entonces del siguiente modo: trasvase aproximadamente la mitad del volumen de orina del primero al segundo y continúe la recogida utilizando uno u otro recipiente alternativamente. Al finalizar la recogida tape y agite suavemente los recipientes para mezclar la orina. Anote en un papel el volumen total de orina de uno o de los dos recipientes y entréguelo al laboratorio.

Conceptos básicos sobre la vitamina D.

Se trata de una hormona descubierta en 1.922 por McCollum en los Estados Unidos.Su nivel en sangre se mide a través de la llamada 25(OH) vitamina D y no debe estar por debajo de 30 – 40 ng/mL.

Estos niveles se mantienen por medio de la exposición a la luz solar, dependiendo del ángulo con el que incide en la piel (mayor de 30 grados) y de la utilización de cremas protectoras solares.

El uso de cremas con protección solar disminuye la formación de vitamina D en la piel. También varía en función de la coloración de la piel, siendo su formación menor en pieles más oscuras, en la obesidad y en personas mayores de 65 años. Podemos obtenerla de algunos alimentos en especial pescados azules y productos lácteos sobre todo si están enriquecidos en vitamina D.

 

ALIMENTOS CONTENIDO EN VITAMINA D x 100 gr
Anguila y angula 110
Atún fresco, atún, bonito, caballa y otros (conservas en aceite) 25
Arenque 23
Congrio 22
Bonito fresco, atún, bonito, caballa y otros (conservas en escabeche) 20
Arenques, sardinas y otros ricos en grasa (conserva salada y ahumada) 17
Caballa, jurel o chicharro, palometa 16
Boquerón, pescaditos, sardinas 8
Sardinas (conservas en aceite y escabeche) 7
Huevas frescas 2
Huevo de gallina 1,75
Mayonesa comercial 1
Pasteles, pastas y otros dulces 1
Mantequilla 0,76
Hígado 0,60
Foie-gras y patés 0,30
Queso en porciones 0,28
Quesos Gruyere, Emmental y manchego curado 0,27
Quesos de Cabrales, manchego semicurado y Roquefort 0,23
Croquetas 0,22
Albóndigas (precocinadas) 0,20
Quesos de bola, gallego y manchego fresco 0,18
Lecha de vaca entera, batidos lácteos 0,03
Queso de Burgos, requesón y cuajada 0,02

 

También podemos recurrir a tomar suplementos de vitamina D. Se recomienda una dosis diaria de colecalciferol entre 1.000 UI a 2.000 UI cada día. Dosis superiores a 10.000 UI cada día de forma mantenida durante meses puede ocasionar toxicidad.

En España es frecuente la deficiencia de vitamina D. Se ha detectado que un 76 % de mujeres postmenopáusicas tienen niveles inferiores a 30 ng/mL.

 

¿Cuáles son las acciones de la vitamina D?

Se encarga de la absorción de calcio y fósforo, necesarios para el correcto mantenimiento de los huesos, disminuye las poblaciones de osteoclastos (células encargadas de destruir hueso) y desciende los niveles de la hormona paratiroidea o PTH, que es una hormona encargada de obtener calcio de los huesos para elevar los niveles de calcio en la sangre.

Tiene efectos positivos sobre el músculo. Favorece la proliferación y diferenciación de las células del músculo estriado, mejora la velocidad y estabilidad de la marcha y disminuye el riesgo de caídas.

Hay descritos otros efectos positivos de la vitamina D sobre el control de la glucemia (azúcar en la sangre), mejorando la sensibilidad a la insulina.

 

¿Qué efectos negativos sobre el hueso tiene vivir con un déficit de vitamina D?

Vivir con déficit de vitamina D se asocia a alteraciones óseas como la osteoporosis. Provoca un aumento de la hormona paratiroidea (PTH), que produce un aumento de la resorción ósea, deteriorando la calidad del hueso y aumentando el riesgo de fracturas por fragilidad. Además, se asocia a una debilidad muscular y a una atrofia muscular, con un mayor riesgo de caídas.

 

Bibliografía recomendada.

Priemel M y col, J Bone Miner Res. 2010 Feb;25(2):305-12. doi: 10.1359/jbmr.090728.

Holick MF y col, J Clin Endocrinol Metab. 2011.

Quesada-Gómez JM y col, J Steroid Biochem Mol Biol. 2013.

Hernández JL y col, J Clin Endocrinol Metab. 2013.

Ejercicios recomendables para fortalecer tus huesos.

En general “usar los músculos ayuda a proteger tus huesos”. Nunca es demasiado tarde para empezar a hacer ejercicio. El éxito depende de encontrar las actividades que más te gusten y que sean más seguras en función de tu salud general y de la cantidad de pérdida de masa ósea que tengas.

El ejercicio físico puede ayudarte fortaleciendo los músculos y los huesos, o mejorando el equilibrio, que ayuda a prevenir caídas.

La actividad física realizada con regularidad aumentará la fuerza muscular, mejorará el equilibrio, disminuirá el riesgo de fracturarte un hueso, además, de aliviarte el dolor musculoesquelético. Hay que tener en cuenta que no existe una receta médica única para cada persona.

Pero antes de comenzar un programa de ejercicios para la osteoporosis, debe consultar con su médico, que informará del tipo de ejercicio en función de los resultados de los estudios realizados.

 

¿Cómo elegir el tipo de ejercicio adecuado?

En el caso de las personas con osteoporosis, suelen recomendarse estos tipos de ejercicios, siempre en función de su situación clínica.

 

  1. Ejercicios de fortalecimiento muscular. El fortalecimiento muscular implica el uso de pesas libres, bandas de resistencia o el propio peso corporal para fortalecer los músculos, los tendones y los huesos. Este entrenamiento es útil, en especial, para fortalecer los músculos de la espalda, que son importantes para la postura. También puede ayudar a mantener la densidad ósea.

 

Debe adaptar los ejercicios de fortalecimiento muscular a su capacidad y nivel de comodidad, especialmente si siente dolor. Es conveniente hablar con un técnico que tenga experiencia en el trabajo con personas que padecen osteoporosis, especialmente los licenciados en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFYD). Ellos pueden ayudarte a elaborar una rutina de fortalecimiento muscular y a aprender las técnicas correctas para evitar lesiones y aprovechar al máximo cada entrenamiento.

 

  1. Actividades aeróbicas con soporte del peso corporal. Las actividades aeróbicas con soporte del peso corporal consisten en hacer ejercicio aeróbico de pie y dejar que los huesos soporten el peso del cuerpo. Algunos ejemplos son caminar, bailar, hacer ejercicio aeróbico de bajo impacto, usar la máquina elíptica, subir escaleras, etc.

Estos tipos de ejercicio trabajan directamente sobre los huesos de las piernas, las caderas y la parte inferior de la columna vertebral para retardar la pérdida ósea. También mejoran el flujo sanguíneo y son buenos para el corazón. Se puede decir que el ejercicio aeróbico mejora la salud en general, aunque también es importante trabajar la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio.

La natación y el ciclismo tienen muchos beneficios, pero no suponen la carga de peso que los huesos necesitan para retardar la pérdida ósea. Sin embargo, si disfrutas de estas actividades, hazlas. Solo asegúrate de también agregar actividad con soporte del peso corporal en la medida de tus posibilidades.

 

  1. Ejercicios de flexibilidad. Mover las articulaciones en toda su amplitud de movimiento ayuda a que los músculos funcionen bien. Se recomienda hacer los estiramientos después de haber calentado los músculos. Por ejemplo, es conveniente estirar al final de una sesión de ejercicios. Los estiramientos deben hacerse de forma suave y lenta, sin rebotar.

Evita los estiramientos que impliquen la flexión de la columna vertebral o que requieran doblarse a la altura de la cintura. Pregunta al profesional qué ejercicios de estiramiento son los más adecuados para ti.

 

  1. Ejercicios de estabilidad y equilibrio. Los esfuerzos para prevenir las caídas son importantes especialmente en el caso de las personas con osteoporosis. Los ejercicios de estabilidad y equilibrio ayudan a los músculos a trabajar de manera conjunta de tal modo que haya menos probabilidades de sufrir caídas. Algunos de los ejercicios sencillos que mejoran la estabilidad y el equilibrio son ponerse de pie sobre una pierna y los ejercicios basados en el movimiento, como el taichí.

 

Movimientos que debes evitar.

Si tienes osteoporosis es decir una mayor fragilidad en tus huesos, no hagas los siguientes tipos de ejercicios:

    1. Ejercicios de alto impacto. Las actividades como saltar, correr o trotar pueden derivar en fracturas de huesos frágiles. Evite los movimientos rápidos y bruscos en general. Elija ejercicios con movimientos lentos y controlados. Por supuesto que dependerá de si eres una persona fuerte que está en forma a pesar de tener osteoporosis. En ese caso, quizá pueda hacer ejercicios con mayor impacto que una persona más débil.

 

  1. Inclinarse y hacer una torsión. En las personas con osteoporosis, inclinarse hacia adelante y hacer una torsión a la altura de la cintura puede aumentar el riesgo de sufrir una fractura vertebral. Debes evitar los abdominales o los ejercicios que implican tocarse los dedos de los pies. Otras actividades en las que podrías tener que inclinarte o hacer una torsión con fuerza a la altura de la cintura son el golf, el tenis, los bolos y algunas posturas de yoga.